Las instalaciones de Villacastín han sido diseñadas para conseguir los más estrictos estándares de calidad. De este modo el centro garantiza el cumplimiento de las normas higiénico-sanitarias legisladas tanto en Europa como en el resto del mundo.
Uno de los objetivos inmediatos de CIC es la consecución de las certificaciones IFS y BRC, estándares europeos muy rigurosos que aseguran a nuestros clientes un faenado, oreo y conservación óptimos y que constituyen una importante diferenciación comercial del producto.
El departamento de calidad coordina todos los procedimientos realizados en las instalaciones, tanto por personal propio como por empleados de los operadores, de forma que en todo momento se garantiza la calidad y la seguridad alimentaria.
El CIC, en sus dos centros, cuenta con un sistema informático que gestiona la trazabilidad desde las explotaciones ganaderas hasta el punto de venta. Este sistema permite la identificación individual de todos los animales (vacuno, porcino y ovino) desde su sacrificio hasta la expedición de la última pieza de carne, permitiendo un seguimiento preciso en todas las partes del proceso.
|